Entrenar con agujetas, ¿es buena idea?

entrenar con agujetas

Seguro que has oído alguna vez eso de que las agujetas se quitan con más ejercicio pero la realidad es que forzar demasiado tu cuerpo puede ser contraproducente. ¿Es buena idea entrenar con agujetas? Veamos qué ocurre si sigues entrenando con agujetas.

 

¿Se puede hacer ejercicio con agujetas?

Las agujetas son la consecuencia de un sobreesfuerzo de nuestros músculos. Se trata de unas pequeñas microrroturas de las fibras musculares que surgen cuando sometemos a nuestros músculos a una carga de ejercicio a la que no están acostumbrados.

 

Seguro que las notas especialmente después de períodos largos de inactividad. Es algo de lo más normal.

 

Existen diferentes teorías sobre el entrenamiento con agujetas. Es cierto que hacer ejercicio con agujetas puede ser contraproducente porque nuestro cuerpo necesita un tiempo de recuperación tras un esfuerzo. Pero también es verdad que es bueno hacer ejercicio con agujetas.

 

¿Qué hacer entonces: entrenar con agujetas o descansar? Se puede entrenar con agujetas. De hecho, es recomendable. Pero siempre que se siga una rutina de entrenamientos, con el correspondiente calentamiento previo.

 

Cómo entrenar con agujetas

Entrenar con agujetas es bueno pero, como decimos, tienes que tener en cuenta las señales que te envía tu propio cuerpo. Si el dolor es muy intenso, lo mejor es darte un descanso para recuperarte. Si lo puedes soportar, puedes continuar con tu entrenamiento, siguiendo estas recomendaciones:

 

  • Los estiramientos son una parte esencial de tu entrenamiento que no te debes saltar nunca. Ganarás elasticidad muscular y tu recuperación será más rápida.
  • Cuando entrenes con agujetas, los tiempos de descanso son fundamentales para evitar lesiones. Es preferible un entrenamiento corto e ir incrementando la carga poco a poco.
  • Los ejercicios aeróbicos ayudan a activar los músculos para que se recuperen antes de las agujetas.
  • Las agujetas pueden ser consecuencia de un entrenamiento demasiado intenso. Baja la intensidad de tus ejercicios y ve cogiendo ritmo progresivamente.

 

El objetivo de entrenar con agujetas es trabajar dentro de nuestras posibilidades, aumentando la intensidad poco a poco para no forzar nuestro cuerpo. El ritmo no debe ser alto cuando se tienen agujetas porque eso sólo puede hacer que sintamos más dolor.

 

¿Cuándo no se puede entrenar con agujetas?

Como hemos dicho, no siempre es recomendable entrenar con agujetas. Hay situaciones en las que es mejor no forzar la máquina porque nuestro cuerpo nos está indicando que ya hemos realizado un exceso de trabajo.

Cuando el dolor es agudo, lo mejor es no entrenar con agujetas y darnos el descanso que necesitamos.

Es verdad que, cuando nos iniciamos en el deporte, las agujetas duran más días, incluso si realizamos entrenamientos a diario. Eso es porque nuestros músculos no están acostumbrados.

En estos casos, si el dolor es soportable, podremos continuar con nuestra rutina deportiva hasta alcanzar el ritmo que queremos. Pero, si el dolor es fuerte, aun estando poco acostumbrados al ejercicio, debemos bajar el nivel de nuestros entrenamientos y seguir las recomendaciones que hemos visto en el apartado anterior para entrenar con agujetas.

Recuerda que hacer un sobreesfuerzo nos puede costar una lesión más grave, por lo que siempre debemos hacer caso a las señales que nos da nuestro cuerpo.

 

Y, para evitar las agujetas, la clave está en no querer llegar al máximo de nuestra capacidad el primer día. Las agujetas aparecerán de vez en cuando pero, una vez que nuestro cuerpo se acostumbre, serán mucho más leves y llevaderas. Eso sí, está prohibido abandonar el deporte si no queremos que nos duelan todos los músculos, huesos y articulaciones de llevar una vida sedentaria. ¡En Décimas te animamos a seguir entrenando!

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